
Algunas páginas te permiten probar sus juegos gratis y sin registros
Ganar dinero en un casino sólo puede hacerlo James Bond. Elegantemente trajeado, el impoluto agente inglés lo apuesta todo al 23 negro y la fortuna le sonríe. Se haría con la victoria incluso en un campeonato de parchís. Pero a la gente de a pie, a los que no vivimos según lo que marca un guión de Hollywood, estas cosas no nos pasan. El azar no siempre nos sonríe, igual que no sobreviviríamos a las escenas de riesgo que protagoniza Mister 007. Aún así, nos resistimos a renunciar a ciertos placeres de la vida. Y bien hecho que hacemos.
¿Cuántos de vosotros invertís la calderilla del cambio del café en probar suerte en la tragaperras? No pasa nada por reconocerlo, pues no se trata de algo malo (siempre y cuando se haga con moderación). Metemos un par de monedas y, con un poco de suerte, sacamos algunos eurillos para tomar algo más tarde. Nunca está de más. Y si perdemos, tampoco es el fin del mundo. Pero eso no es todo. ¿Cuántos de vosotros deseáis ir a Las Vegas? Y cuántos no lo habréis hecho ya…. Aunque se trata de una ciudad atractiva por muchos más factores, pues se ha convertido en una de las cunas del ocio más importantes a nivel mundial. Sin embargo, pocos son los que visitan esta ciudad y resisten la tentación de probar suerte en un casino. Ni que sea por tradición. Si la suerte es tan benévola con los galanes de las películas, ¿por qué no tendría que serlo con nosotros?
Un casino es un lugar glamuroso e imponente, sinónimo de lujo y dinero. Y eso atrae hasta el punto que la mayoría de grandes ciudades españolas tienen uno hoy en día. Que convive, además, con el omnipresente bingo, tan tradicional en nuestro país. Como la red es un reflejo de la vida en el mundo real (nada mejor que Second Life para ejemplificarlo), también internet se ha llenado de casinos online. Es difícil reproducir el ambiente, pero sirve como campo de pruebas y como recurso alternativo para sacar algún dinerillo sin moverse de casa. Algo con lo que aprovechar una tarde de domingo, sin ir más lejos.
Casinos en la red, pues, hoy en día hay muchos. Junto a las apuestas deportivas y el poquer online es probablemente el fenómeno que más ha crecido. No obstante, en la mayoría de páginas nos obligan a jugar con dinero y, cuando dan la opción de hacerlo sin, te obligan a registrarte y a bajarte su software. Un proceso fácil, sí, pero que le quita espontaneidad al asunto. A no ser que estemos convencidos, lo dejamos estar. Este asunto lo palían los casinos online sin dinero que, además, no requieren ni de registro ni de descarga alguna. Ideales para curiosos y principiantes. Es este es el caso de http://es.casinotoplists.com, una buena opción si queremos jugar en casinos online seguros.
¿Qué juegos podemos encontrar en estos lugares? Pues, evidentemente, los habituales de un casino. La ruleta, el blackjack, el video poker, el Caribbean Stud o las míticas tragaperras. Una aplicación flash se nos abre cuando accedemos a estos juegos, junto a la explicación sobre lo esencial y la tabla para acceder a la versión de pago. Es el caso del Casino Europa de Casinotoplists. Sin compromiso alguno, probamos el juego y nos distraemos. Será nuestro campo de entrenamiento para pasar, si lo deseamos, a invertir dinero con los juegos de azar. La práctica, incluso en lo que teóricamente no depende de ti, lo es todo. Empezar a jugar a lo loco, sin casi saber cómo funcionan los botones, podría traernos problemas.

Antes de empezar a jugar, mejor asegurarse de que el casino escogido es de fiar
Una vez le pillemos el truco al asunto, puede que nos den ganas de invertir dinero. Por poco que sea, porqué, como decíamos al principio, ¿quién puede resistir la tentación? Lo mejor será empezar sin emocionarnos mucho, no vaya a ser que la curiosidad mate al gato. De ser precavidos con nuestro dinero será de lo único que tendremos que preocuparnos, pues hoy en día la red está repleta de casinos online fiables. Eso quiere decir que son inversiones seguras, que el sistema utilizado es 100% legal y que no hay ni trampa ni cartón. Pero para desconfiados, os daremos unos cuantos más detalles. Para que nadie nos engañe, porque al fin y al cabo en internet hay de todo.
Normalmente los casinos utilizan un software de encriptado para proteger nuestros datos financieros y personales, y jamás los ofrecerán a terceros. Por lo general, además, cuánto más famoso y más jugadores tiene un casino, más seguro es. Los sitios fiables ofrecen algunos servicios extra, como atención al cliente. Ya sea mediante chat en tiempo real, email o teléfono gratuito. Si no hay ninguna forma de contacto, desconfía. También suelen tener políticas contra jugadores que actúan juntos. Por ejemplo, algunos programas rastrean el número de veces que dos jugadores participan en el mismo juego. Si se sospecha que actúan en conjunto y hacen trampas, se los expulsa. Si con todo esto no te basta, recuerda que algunas páginas web se han especializado en buscar y recopilar las mejores páginas de casinos para que no tengas que preocuparte. Acceder mediante ellas es hacerlo con total garantía.
Además de todo esto, recuerda que tú también puedes tomar algunas precauciones para evitar problemas. Nunca está de más. Así pues, nunca introduzcas tu número de tarjeta de crédito en una página hasta que no estés seguro de que es de fiar. Una buena forma de hacerlo es leer críticas online de casinos antes de empezar a tratar con ellos. Siempre encontrarás alguna opinión, pues hay quien ha hecho del probar casinos un hobby. Existen también en este caso algunos sitios web especializados. Una vez dentro de un casino concreto, recuerda que puedes contactar con los administradores siempre que lo necesites. Más vale eso que meter la pata. Lo mismo sirve para cuando sospeches de que alguien puede estar haciendo juego sucio.
Ahora es posible aprenderlo todo de los casinos online sin registrarse en ningún sitio, sin apostar ni un céntimo y sin descargarse ningún software. Sólo cuando uno se considera ya preparado, se accede a la versión de pago mediante una selección de los mejores casinos de la red. Así todo es mucho más fácil. ¡Todos podemos convertirnos en James Bond!