Hay una gran diferencia entre las personas que entran a los casinos on line o físicos, con la simple intención de pasar un buen rato, y aquellos que ven en estos lugares una fuente de ganancias y las posibilidades de triunfo que puede significar el desafiar al azar. Si quieres convertirte en un verdadero apostador, sólo tienes que leer estos consejos y seguir la línea que te llevará a obtener ganancias cada vez que te lo propongas.

Apostadores jugando cartas - imagen obtenida de Wikipedia, autor: Andre Engels.
Un apostador real, va construyendo sus parámetros en base a sus propias experiencias. Al aprendizaje constante que sigue a sus errores y al estudio sistemático de todos los factores que influyen en el juego de su elección. Este camino marca una diferencia absoluta con los típicos errores de los apostadores ocasionales o visitantes de fin de semana. Ellos pueden permitirse el lujo de apostar apresuradamente, de apostar una significativa cantidad de dinero siguiendo una cábala. Ellos simplemente apuestan sin conocer de topes o reservas. El juego es así, piensan.
Desde el otro plano, tu postura es diferente. Debes considerar todas las probabilidades que puedan inclinar la balanza a tu favor, partiendo desde lo más elemental. Lo primero, ya sabes que debes definir una cantidad de dinero que permanecerá disponible para apostar en el momento preciso, en efecto, para un apostador que se traza un objetivo fijo, lo primero es saber que su capacidad de obtener ganancias está directamente relacionada con el monto de esta reserva. Vale decir, lo primero y fundamental es el autocontrol.
Hay un solo objetivo
El siguiente paso lo constituyen las características que se forman con tu propia determinación. En otras palabras, nunca pierdas de vista la disciplina, pues mantenerla es una característica de vital importancia, pues sólo un apostador disciplinado tiene éxito en situaciones en las que los demás se quiebran. Recuerda que si decides apostar sólo para satisfacer un capricho (propio o ajeno) podrías encontrarte en un serio problema. Junto a la disciplina va la concentración, es decir, si tienes un problema familiar, laboral o te sientes afectado por cualquier situación que te pueda distraer, no podrás enfocarte en lo que estás haciendo y por lo tanto, no lograrás disponer de toda la concentración que el juego y las apuestas requieren.
Mantener estas dos características puede convertirse en una peligrosa arma, que en algún momento puede actuar en contra tuya, el ego. Coincidentemente, este es uno de los motivos principales por los que un excelente apostador no logra convertirse en un apostador profesional. Es evidente que a nadie le simpatiza un ególatra. El objetivo es ganar, no lo pierdas de vista, ni siquiera cuando estés ganando.
Existen circunstancias que te pueden permitir salir de las probabilidades y asumir un riesgo, siempre y cuando seas conciente que tienes la ventaja. Llegado este momento, tienes que ser capaz de distinguir que ha llegado la hora de apostar en grande. Ten presente que no debes mirar al dinero en términos de lo que puedes comprar con él, si haces eso, estás en el negocio equivocado. Existe la posibilidad (siempre hay una posibilidad) que te encuentres en una situación adversa.
Como en cualquier tarea u ocupación, llega un momento en el que parece que las cosas no salen nada bien, pero no te dejes arrastrar por tus emociones. Este factor es clave, nunca permitas que tus emociones afecten tus decisiones, olvídate de frases como “el crupier tiene algo en contra mía” o “hay algo que no me permite calcular las distancias” o “creo que a otra persona le tocó mi carta”, eso también sucede, y sucede todos los días. Situaciones adversas se dan todo el tiempo, pero si no logras manejarlas, olvídate de ser un apostador profesional. Conserva el objetivo principal en tu mente y mantente preparado emocionalmente para afrontar cualquier revés que se te ponga en frente.
No importa el juego que elijas para apostar, lleva siempre un registro. Un apostador no descuida detalle alguno, y principalmente mantiene la vista en sus contrincantes. Un secreto sumamente valioso es el de mantener un registro del dinero que has ganado y perdido.
Cada jornada de juego debe plasmarse en una tabla que contenga todo lo que te ha llamado la atención sobre un juego o una apuesta. Estas anotaciones te serán de mucha importancia cuando sea necesario, pues para seguir toda probabilidad, debes mantener permanentemente alimentada tu propia base de datos. Recuerda que el factor de las matemáticas es una ayuda primordial para ganar dinero, si no tienes habilidad para las matemáticas no tienes otra alternativa más que ponerte a practicar, y si no te gustan, pues a buscar otra ocupación.

Típica sala de casino - imagen obtenida de Wikipedia, subida por Maksim, autor Raul654.
Si mantienes un objetivo fijo, si eres conciente que todo obedece a probabilidades y que las matemáticas son vitales en el juego, olvídate de las supersticiones. No hay personas supersticiosas y exitosas al mismo tiempo. Recuerda que estás manteniendo una férrea disciplina y esa disciplina también significa mantener la reputación de un jugador serio. Un apostador profesional sigue las reglas del juego en todo momento, si quiebras este parámetro puedes obtener ganancias, eso es indiscutible, pero ganarlo sin honestidad e integridad no significa disciplina ni respeto alguno por el juego.
Si ganas haciendo trampas no te conviertes en un jugador, te conviertes en un tramposo. Mantén intachable tu honestidad, resiste la tentación de dejarte llevar por decisiones que hagan que las cosas jueguen en contra tuya o en contra de tus finanzas. Junto a las trampas, abusar de las drogas y las borracheras sólo significa efectos negativos en tu habilidad para jugar. Parecerá increíble, pero inclusive una mala dieta puede afectar en forma negativa tu juego. En todo juego de azar, sólo logra ganar aquel jugador cuya mente funciona mejor.
La senda peligrosa
Si mantienes los lineamientos de un jugador profesional, no caerás en la conducta de un apostador compulsivo. Para ellos la necesidad de apostar se vuelve tan grande que sólo pueden liberarse de ella apostando cada vez más. No caigas en el error de llevar a cabo apuestas cada vez mayores y menos tomes riesgos personales. No descuides a tu familia o a tu trabajo. Una conducta errada puede ocasionarte problemas familiares severos y devenir en la ruina financiera y posterior conducta criminal, todo ello con el fin de solventar el hábito del juego.
Créditos:
Imagen 2: Apostador en las tragaperras - imagen obtenida de Wikipedia, autor: Jose Pereira.
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1 Comentario en “La ruta correcta de un apostador”
[...] de una forma subconsciente, lo pensamos como no perteneciente a nosotros hasta que salimos del casino o del lugar de apuestas. Es fácil de entender, y de gastar, un dinero que no es nuestro, es por [...]