
Leo afronta con mucha motivación el Mundial de Las Vegas
Gana una baraja de poker firmada por Leo Margets
Hace cuatro años Leo Margets no sabía jugar al poker. Un encuentro casual le introdujo en este apasionante mundo y, desde entonces, descubrió la vocación que hasta el momento no había logrado encontrar. El año pasado, el Mundial de Las Vegas le encumbró con su 27º posición, siendo la mujer con mejor puntuación en un mundial en toda la historia. Detrás del éxito, de las portadas de revistas, del hecho de ser una jugadora patrocinada con muchas comodidades, se encuentra también una profesión dura que en muchas ocasiones se vive en la soledad. Después de recibir sus consejos sobre el tapete en Madrid, Leo nos atendió en videollamada desde Londres para acercarnos a su día a día. Su pensamiento ya está fijo en el regreso a Las Vegas un año después.
Disfrutas de unos días más tranquilos en Londres después de varias semanas viajando…
Se agradece porque llevo un ‘tute’. A veces me sabe mal quejarme. Entiendo que desde fuera puede parecer que tengo un trabajo de ensueño, que me dedico a pasearme por el mundo jugando los mejores torneos y encima me quejo. Yo también me sé poner en esa postura pero a veces no se ven las horas en el aeropuerto tirado, los días que no ‘pinchas’ y todo es más duro. Ya no son los torneos que hacía por España con mis amigos, estoy mucho tiempo sola o con gente que acabo de conocer. Aún así no me quejo mucho pero hay veces que me saturo. Ahora estoy bien en Londres pero preferiría estar en Barcelona.
¿Cómo se han dado los torneos del inicio de año?
Pues empecé muy bien es Australia, quedando tercera en el 6-max del Aussie Millions. Me adapté muy bien y jugué muy bien. Luego he jugado en Evian, que era más de exhibición, y la experiencia estuvo bien. Jugué allí un par de paralelos y luego el MPT de Berlín y el Irish Open. En general estoy contenta, no me baso sólo en los resultados. Me aplico la teoría de que si estoy jugando bien puedo estar contenta y seguir, sin prisas.
¿Qué torneos tienes por delante esta primavera?
Es una época dura porque voy a estar un mes y medio o dos en Las Vegas dándolo todo, y el previo también es duro. Ahora tengo torneo en Málaga, luego tendré dos semanas de relax, pero después vienen las Full Tilt en Perelada, Montecarlo, FPT de Ibiza, probablemente, las Full Tilt de Málaga y después ya me voy a las Vegas.
¿Qué tienes pensado hacer en esas dos semanas de descanso antes de ir a Las Vegas?
Una estaré en Londres haciendo cosas y la otra en Barcelona. Me apetece estar con los amigos, con mi gente…
¿Habrá partidas de poker entre amigos en esos días?
Alguna seguro que sí, pero eso me motiva. A veces la gente piensa que no juego con amigos porque no me gusta jugarme poco dinero, pero no es así, al contrario, se agradece jugar una partida de poker sin presión. Aprovecharé para ir a cenar fuera, hacer más deporte y estirarme en el sofá.
¿Puedes disfrutar de los viajes que te permite tu profesión?
Lo que pasa es que soy muy gandula en ese sentido. Por ejemplo en Berlín me echaron en el día 1 y no hice nada de turismo. Iba con amigos y salimos de fiesta y pasamos los días tranquilos por allí. Cuando lo pienso me tiro de los pelos, pero por ejemplo en Dublín fui con menos conocidos y pude ir a ver la fábrica de Guiness y algo de la ciudad. Soy un poco perezosa, hago turismo si surge, no voy con el mapa preparada.

Desde su éxito en Las Vegas se ha convertido en un reclamo mediático
Te iniciaste en el póquer hace sólo 4 años, ¿cómo empieza todo?
Empieza de forma totalmente casual. No había pisado un casino en mi vida, y no me gustaban los juegos de carta, ni me motivaban. Un día estaba en una primera cita con un chico y fuimos a cenar. Yo le dije si quería tomar una copa y él me dijo que no, que tenía una partida de poker. Fui de espectadora, me aburrí pero me entró curiosidad. Entonces empecé a investigar y fui aprendiendo gracias a aquel chico. A la semana ya estaba jugando online y al tercer día ya tenía 300 dólares. Luego di un salto de calidad en el Club de Poker de Barcelona porque jugaba con gente conocida del momento y aprendía muchísimo.
Hasta entonces, ¿dónde te veías en el futuro después de cursar tus estudios de económicas?
Me agobiaba mucho este tema porque me daba una envidia brutal la gente que tenía vocación. No tenía nada claro, me veía con un trabajo estandar que no me haría feliz. He tenido la suerte de estar en una situación bastante privilegiada, con una casa, sin hijos y pudiendo tomármelo con calma. Me dediqué unos años a hacer trabajos freelance en torneos de tenis como Wimbledon o el Open de Australia y era un trabajo parecido al poker, porque vas viajando de torneo en torneo. Quise entrar en IMG, una empresa de marketing deportivo. Duré seis meses porque cuando me fueron a renovar no quise. Habían sido los seis meses más infelices de mi vida y no me fui antes por no romper un contrato. No tenía vocación de nada, un poco en el tenis, pero lo llevaba mal porque mi familia viene de allí y parecía que me hubieran colocado a dedo. A veces pensaba que acabaría escribiendo.
¿Cómo recibió tu familia y entorno el hecho de que quisieras dedicarte de lleno?
Creo que no se lo pudieron poner más fácil. Podría haber jugado sólo online, sin patrocinador, sin que nadie me reconociera los éxitos…pero tal y como ha ido cómo se lo van a tomar mal. Además me ven muy feliz, y cuando unos padres ven a su hija muy contenta aunque sea con un trabajo no convencional, estarán de acuerdo. Al principio eran más cautos pero siempre han sabido que tenía un patrocinador, no me jugaba mi dinero, y eso les tranquilizaba. Lo han aceptado muy bien.
¿Han sido básicos tus conocimientos matemáticos para aprender a jugar?
No, han sido importantes pero no clave. El poker no es un juego de calcular, sólo hay que saber unos conceptos. Una vez los entiendes puedes saltarte las normas. Hay cosas que intervienen como el conocimiento del rival, y eso va más allá de las matemáticas.
Tienes gran capacidad para memorizar las manos que has hecho, quizá eso es más importante…
Preferiría tener otras cualidades, pero tengo ‘supermemoria’. Lo que pasa es que en una libretita me anoto las jugadas. Pero lo más importante es la inteligencia emocional y saber leer a las personas.
¿Repasas tus posibles errores antes de iniciar un nuevo torneo?
Sí, como apunto las jugadas importantes luego las comento. En el blog me expongo a que me critiquen pero si las hacen con respeto me gusta. Sí que las repaso y las comento con amigos porque me interesa su opinión.
¿La consideras una profesión dura? Creo que no la recomendarías a todo el mundo…
Es una profesión muy dura por la cantidad de tiempo que pasas sólo, viajando, la presión psicológica… Cuando llevas cuatro torneos malos te crea ansiedad. A veces juegas muy bien y no sabes por qué no se nota en los resultados. Además, no te puedes estancar. Yo últimamente entre tanta entrevistas y cosas no me he centrado del todo en jugar, que es lo que me gusta, y ahora es lo que quiero hacer. Requiere mucha disciplina. Yo recibo muchísimos emails, comentarios en el Facebook, en los que me dicen que tengo una vida de ensueño mientras que ellos trabajan de cajeros, tengo siete hijos, mujer embarazada… Las salas, la televisión… venden esa imagen de buena vida. Tiene muchas cosas buenas pero no todo es así, y sólo explican la vida de cuatro ‘suertudos’ que tenemos patrocinador y a quienes nos han ido bien las cosas.
Has comparado el poker con la vida, ¿en qué se asemejan más?
Se parecen muchísimo y supongo que sólo lo entiendes cuando eres jugador. La vida se nos puede hacer demasiado larga si hacemos las cosas mal. En el poker pasa lo mismo. Las cartas son lo de menos, tienes tanto margen para jugar con cosas como la posición, el conocimiento del rival… puedes ser lo suficientemente hábil para triunfar. O al revés, hay gente que tiene una familia con ‘pasta’, posibilidad de estudiar, viajar, ir a la universidad, con dos Ases en la mano, y los desaprovecha del todo.
¿Qué significó lograr la 27ª posición en el Mundial de las Vegas?
Si te digo la verdad la sensación en el momento fue horrible. Aunque juegues muy bien las opciones de estar tan cerca son muy complicadas. Del día siete al ocho se me fue la cabeza, lloré, canté, me tiré de los pelos, recibí llamadas y me desmoroné. Es inevitable ver que puedes, que estás a nada del November Nine. Y cuando pienso en ello se me hace un nudo en la garganta. En aquel momento no tenía ninguna sensación buena, y sobre todo otros amigos que también jugaban eran los que más me entendían. El hecho de ser la última mujer en el torneo me daba igual, yo quería ir lo más lejos posible. Con el tiempo me ha ayudado mucho, me ha dado mucha repercusión mediática.
(suena el teléfono de Leo…)
¿Tu teléfono suena más desde el pasado Mundial de Las Vegas?
Sí, pero intento mantenerme bastante impermeable a todo lo que me ha pasado después de las World Series. Es verdad que el Facebook está lleno, 5.000 amigos, muchos comentarios…pero es muy circunstancial y sólo es por un resultado en un torneo. No quiero que mi vida o mi felicidad dependan de algo tan frágil. Es un mundo un poco irreal porque una vez se acaba el contrato todo eso se acaba.
¿Qué supone ser un jugador patrocinado?
En mi caso representas a una marca. Depende del nivel de implicación de tu patrocinio. Soy casi la única cara visible de 888.com, ellos apostaron por mí cuando no era nadie y gané un torneo universitario en Barcelona. Yo lo agradezco mucho porque me dieron esa oportunidad. Intento representar a la marca siempre que tengo ocasión.
¿Con qué perspectivas llegas al Mundial este año?
Estoy super motivada. Desde hace tiempo parece que me salte los torneos porque estoy con el chip en Las Vegas. Soy conscientes de que me pueden eliminar a las primeras de cambio. Me he apuntado a Ladies, algunos de Omaha… de hecho ayer me hice un calendario de todo lo que quiero jugar allí.
¿Es posible asegurar o saber tus posibilidades en el Mundial?
No, es absurdo. Tienes que evitar jugarte todo al principio y dejar que el azar decida el resultado. A mí no me gusta hacer un All-in al principio porque dependo mucho de la suerte. Este año puede pasar de todo y no me sentiría frustrada si me eliminaran pronto. Si me equivoco lo diría, pero estoy seguro de que eso no pasará.
¿Te marcar un objetivo?
No. Bueno, objetivo es ganar, quedar número uno, pero sólo es posible si juegas al 100% todas las manos, y en las World Series son muchos días.
¿Te planteas un futuro sin dedicarte profesionalmente al poker?
Creo que seguiré jugando toda mi vida, online seguro, y live seguro que me daré algún capricho. Lo de no haber tenido vocación hace que esté muy abierta a cosas que me puedan pasar. Eso me puede ayudar a encontrar nuevas posibilidades como me pasó con el poker hace dos años y medio. Me gusta demasiado lo que hago.
Fotos: Poker Night Four Roses
Hola!
Estuve visitando tu blog y está excelente, permíteme felicitarte.
Exitos con tu blog.
Un beso
Lizette Quiñones