La Pocha es un juego de naipes que se acostumbra a jugar con baraja española, es decir con un total de 40 cartas. Es muy parecido al juego del Tute, pero como todos los juegos de cartas, ninguno es idéntico al otro y cada uno tiene su propio estilo o sus propias características, en el caso de la Pocha es así. También se juega entre dos parejas, o entre cinco personas, en realidad se puede jugar entre muchas personas en un máximo de 9, sin embargo es más recomendable jugarlo entre cuatro o cinco personas.
Como referencia se utilizarán el valor de las cartas de mayor a menor, esto quiere decir la carta mayor será el as, y a esta le seguirán, el tres, el rey, el caballo y así sucesivamente.
El juego consiste, como en muchos otros de conseguir una carta de mayor valor que las cartas que se encuentran sobre la mesa, usando como referencia el palo con el que se juega la primera carta sobre la mesa o de lo contrario buscando que conseguir una carta del mismo palo del triunfo.

Foto: La Pocha
El objetivo que nos dará la victoria será la apuesta que hagan los jugadores al empezar a jugar las bazas: cada uno debe decir cuantas bazas cree que va a ganar y si al final coincide con lo que predijo acumulará los respectivos puntos de la forma que comentaremos a continuación.
Antes de eso hay que indicar que el número de bazas que se jugarán y el número de cartas a repartir irán en concordancia con el número de jugadores que participan o bien según como se pongan de acuerdo los jugadores. Comúnmente se procede de la siguiente manera: se juega primero tantas bazas como número de jugadores se encuentren presentes y el mismo número de cartas repartidas por jugadores. Imaginemos que juegan cinco jugadores, entonces se jugarán cinco bazas (que darán una mano) y se repartirán cinco cartas para cada jugador, luego se podrá ir aumentando el número de cartas que se puedan considerando que el total de cartas es de 40. Cuando se acaben las cartas se podrá ir disminuyendo el reparto de cartas hasta quedarse con una sola. Se podrán jugar tantas manos se crean convenientes. La particularidad de este juego es esto y lo que determina las victorias finales que es la adivinanza de cuantas bazas se ganarán.
El repartidor puede permitir al jugador que se encuentra a su izquierda (recuérdese que los compañeros de un mismo equipo se sientan cada uno frente al otro) cortar el mazo como crea conveniente y luego de eso podrá comenzar a repartir las cartas que correspondan a los jugadores. Empezará el juego, el jugador que se encuentra a su derecha. Al jugador que le corresponda empezar la siguiente baza será el último que haya ganado. Luego de entregar las cartas el repartidor tomará la primera carta de encima del mazo, la volteará y la dejará mirando hacia arriba, esta será la carta del triunfo. Una vez indicadas todas las apuestas y conocidas todas las reglas, empezará a jugar el jugador que se encuentra a la derecha del repartidor, lanzando una carta sobre la mesa. El palo de esta carta será sobre la que los demás jugarán así como también la carta del triunfo que se encuentra sobre el mazo.

Foto: Reflex Stock
Si el segundo jugador tiene una carta del mismo palo y además es mayor deberá echarla, los demás harán lo mismo que este y al final se llevará la baza cuya carta sea la mayor. Ganará la baza también aquel jugador que saque la mayor carta del palo del triunfo, esto debido a que varios pueden tener cartas del palo del triunfo y jugarse la baza en función de esta, es por eso que ganará la baza aquel que posea la mayor en el orden de valor que se ha indicado anteriormente. Si todos tienen cartas del mismo palo para jugar sobre la mesa, pero uno solo tiene una carta del palo del triunfo, sepa este el que se lleve la baza. Si un jugador no posee cartas del palo del triunfo y tampoco cartas mayores a la que se a echado en primer lugar, deberá echar una del mismo palo así sea menor, y si ni siquiera tiene una carta del mismo palo deberá echar cualquier otra. Si alguien ha lanzado una carta del palo del triunfo que sabemos que es superior a las demás no tenemos la obligación de lanzar una carta si quiera del mismo palo que se juega sobre la mesa.
Se procederá a contar el número de aciertos entre las bazas ganadas y las que hemos predicho con anterioridad una vez que todas las cartas se han acabado, para luego comenzar una nueva mano y aspa sucesivamente hasta completar todas las que hemos acordado.
Nos llevaremos 10 puntos adicionales por cada baza que hemos adivinado, y aumentaremos cinco puntos por cada baza ganada de esa mano. Serán cinco puntos negativos por cada baza de diferencia, es decir si dijimos que ganaríamos tres y solo ganamos una, son dos bazas de diferencia, entonces por estas dos bazas serán diez puntos menos (cinco por cada una). Si es que fueran copas el triunfo conseguido en esa mano que hemos adivinado la puntuación conseguida valdría doble y triple si fueran oros.

Foto: Australian Goverment
Finalmente al llegar a la última mano tendremos un acumulado de puntos sumados en cada mano jugada, en el que hemos estado contabilizando nuestras bazas adivinadas y las negativas. Si es que se llega a un empate (cosa que puede ocurrir aunque parezca un poco difícil) los dos que han salido primeros se enfrentarán en una mano aparte de donde necesariamente tendrá que salir un ganador.
Como se ha podido ver, la Pocha es un juego parecido a otros pero tiene su propia característica, esta tiene un aspecto más simplista que la de muchos otros juegos de carta, sin tantas reglas es más sencillo divertirse.

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Comentarios de “Pocha: Un juego de naipes simple, pero muy entretenido”
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