
Contador debe estar atento a los posibles ataques
Después de la primera semana de contacto con el Tour, llega el momento de la media montaña. Las primeras etapas han dejado en el camino a uno de los favoritos, Franck Schlech, y a un Alberto Contador bien situado con 50 segundos de margen sobre Lance Armstrong.
La etapa de mañana sábado puede ser el fin al maillot amarillo de Cancellara en función de cómo aprieten los escaladores. Lo que queda claro es que el llano ha acabado y la carretera se pone cuesta arriba. En la etapa de mañana entre Tournus y Station des Rousses, de 165.5 kilómetros, el pelotón se encontrará hasta seis altos de diversas categorías pero de forma constante.
Ya en la primera mitad de la carrera encontramos tres puertos, dos de tercera categoría y uno de cuarta. El tercero de ellos, el Cote d’Arinthod, cuenta con 8.5 kilómetros de ascenso contínuo a una media del 4.7%. La segunda mitad de la etapa será todavía más dura. Primero llega la Cote du barrage de Vouglan, de segunda categoría, con una media del 5.6%; y después, casi enlazados, la Col de la Croix de la Serra,con 15.7 kilómetros de subida -segunda categoría- y la Cote de Lamoura, con 14 kilómetros de subida al 5% que llevará a los ciclistas a la meta.
El final en alto es un gran atractivo para la etapa, y es posible que los favoritos o otros jefes de filas como el español Joaquim Rodríguez muevan ficha y animen la carrera.
Foto: Barcex en Wikimedia Commons