Son muchos los que tienen que satisfacer su necesidad de póquer en torneos pequeños, campeonatos online y mesas de amigos durante el mes de julio, porque participar de World Series of Poker, el torneo del que todos queremos ser parte, es solo para algunos pocos.
El pasaje a las Vegas, la estadía, la inscripción al torneo, no es algo que todos puedan permitirse. Salvo ganar el ingreso en algún torneo online, solo los verdaderos profesionales pueden ser parte de este verdadero evento.
Pero ¿qué sucedería si por esas cosas del destino, por esas pocas oportunidades que la vida suele entregar, un día logramos participar de las WSOP? ¿Y si además de participar logramos llegar al día 3 del Maint Event con chances de avanzar al premio mayor? Un sueño hecho realidad, ¿no es cierto? Jamás pensarías en abandonar en ese momento, ¿o me equivoco?
Pues bien, eso fue lo que hizo el jugador belga Philip Goossens. El hombre estaba a punto de comenzar la jornada 3 del Maint Event con 92K fichas, cuando decidió volverse a su casa. ¿Una enfermedad terminal? NO ¿Un familiar en apuros? NO ¿Una amenaza de muerte? Mucho menos. En este caso el culpable de que Philip tenga que retirarse en uno de los momentos más importantes de su vida en el póquer fue, paradójicamente, la misma empresa que le dio la oportunidad de participar.
Goossens consiguió su entrada al Main Event por intermedio de la Sala Online Bwin, pero el paquete con el que fue premiado incluía el pasaje de ida y vuelta, el hotel y la entrada al torneo. Sin embargo, la duración de la promoción era hasta el día 12, momento en el que, según figuraba en el contrato entre el jugador y la empresa, Bwin se seguiría haciendo cargo de los días de hotel necesarios para seguir concursando, pero sería el propio jugador el que se debería hacer cargo de pagar y conseguir un pasaje de vuelta.
“Queridos amigos, la experiencia en Las Vegas ha acabado. Lo primero de todo, gracias a todos por vuestro apoyo. Con la cabeza bien alta, dejo el torneo porque no tengo otra opción. Sin dinero, sin ropa, teniendo que comparar otro billete de avión, sólo aquí… y con la oportunidad de volver a ver a mi novia… Sobrevivir al día 3 iba a ser muy complicado y no me podía permitir los 1,000 dólares del cambio de viaje. Ha sido una mega-experiencia”, explicaba Philip Goossens.
El torneo entrega 9 millones de dólares para el ganador, ¿usted que hubiera hecho?
Fuente: Noticiaspoquer